BETO CORAZÓN
POR ARCHIVO SUBTE
Algunos dias pensamos más en vos que otros. Estos días más. Y el otro día, que una trabajadora nos cuenta que fue a renovar el registro, como todos los años, y te le apareciste como una daga en el pecho. “Sufriste alguna pérdida reciente?” le preguntó una joven y nueva psicóloga de Pavón. “Si, la muerte de Beto”, respondió.
La profesional, con sorpresa, le preguntó quién era Beto, porque en los últimos meses,
muchos, ante esa misma pregunta, repetían su nombre y, sin esperar la respuesta,
sentenció: “Debe haber sido una muy buena persona para que su muerte afecte a tantos.
Y sí.
Es que no hay muchos secretarios generales que conozcan el nombres de los afiliados, a
sus familias y sus problemáticas.

No son muchos los que te acompañan al servicio médico para hablar de tu enfermedad y
que te respeten los dias de licencia.
Alguien que se conmovía hasta las lágrimas con los logros de los demás y con los logros
colectivos.
Cómo explicarle a la psicóloga, que no lo conoció, que Beto era el corazón y que su
ausencia pesa.
Pero para que el corazon pueda latir se necesita sangre y nosotros somos la sangre.
Y pronto, cuando se nos pase un poco este dolor, también seremos corazón.
Porque como decías, cuando hablabas de la revolución: “Uno no hace la revolución para
decir que hizo la revolución, sino para cambiarle la vida a la gente”.
Y nosotros queremos seguir cambiando la vida de la gente.
El futuro tiene que preguntarse “para que” y la respuesta siempre tiene que ser el bienestar
y la felicidad de los trabajadores-
Hoy es 29 y no estás acá, pero estamos nosotros, y así, vos también estás.
