PREGUNTAS FRECUENTES O CRÓNICA DE UN ENCIERRO

POR JULIA CITTÁ, DOCENTE.

Cuando nos sumergimos en la lectura de Preguntas frecuentes, este particular libro de Nona Fernández (Santiago de Chile, 1971), es casi inevitable no identificarnos. Pero ¿Por qué es particular el libro? y ¿por qué es inevitable identificarnos?

Comencemos por la primera:

Si tenemos en cuenta los libros anteriores de Nona Fernández, sabemos que la memoria y el pasado reciente de Chile están presentes en su escritura, prueba de ello son sus obras: FuenzalidaMapochoSpace InvadersChilean Electric.

En cambio este breve libro publicado en 2020 por Alquimia Ediciones trabaja con la memoria pero de la más reciente: los meses más duro del confinamiento, dispuesto por el gobierno chileno, durante el invierno del 2020 a causa de la pandemia del Covid-19.

Y es justamente la narrativa de esa experiencia la que nos hace identificarnos mientras avanzamos en su lectura.

Esta obra está compuesta por una narrativa epistolar digital, un intercambio de mails entre dos amigas o una crónica a dos voces o una conversación a destiempo cargada de preguntas.

Los personajes son A y N. Al comienzo sospechamos que N es Nona pero rápidamente confirmamos que N es Nona, sobre todo cuando en el diálogo escrito entre las protagonistas se hace alusión a la nota “la marcha del boletariado”1, que si el lector es curioso la encuentra fácilmente en internet. Con ello observamos que la construcción narrativa es la Autoficción, ese cruce entre la autobiografía y la ficción, que funciona como instrumento para narrar la propia experiencia de los días de confinamiento. El uso de la primera persona, que le da potencia a la experiencia, sirve para contar con materiales propios, con los propios recuerdos y vivencias, pero también jugar con la creación de una trama ficcional.

Entre relatos oníricos y un accidente vivido por A en su infancia se teje el cotidiano del encierro en el propio hogar, con la amenaza del virus acechando en los rincones. Se narran, o mejor dicho, se cuentan entre ellas, lo que es vivir en ese contexto: “Me dan las seis de la mañana negociando con el tiempo. Miro el techo, reviso el celular, pienso más de la cuenta” (17)1.

Con total sinceridad A, que vive sola y es población de riesgo, se atreve a decir lo que tal vez muchxs pasaron: hablar con las tazas, las migas de pan o pedirle perdón a la cafetera por dejarla sucia.

Pero la crisis social, económica y sanitaria también están presentes, no solo porque A perdió su trabajo sino por las críticas al gobierno de Sebastián Piñera, recuperando las protestas sociales del 2019.

“No existe permiso alguno que autorice salir a recoger sobras de la basura. Tampoco a pedir limosna. Me pregunto si esto ocurrirá en todo el mundo o será otro privilegio de este país hecho mierda” (43).

A las protagonistas no solamente las une la infancia y la amistad, sino también esa hermandad feminista que construyó redes en esos tiempos de incertidumbre durante el confinamiento; ese sostén afectivo, emocional y material, que se opone abandono social, a la ausencia de un Estado, de un gobierno carente de políticas públicas como podemos leer en las preguntas frecuentes que aparecen en el libro efectuadas vía internet al gobierno chileno.

1 https://www.elmostrador.cl/cultura/2020/03/19/la-marcha-del-boletariado/

2 Fernández, Nona (2020) Preguntas frecuentes. Santiago de Chile: Alquimia Ediciones. Las citas corresponden a esta edición.

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