Vuela alto Beto querido.

Por Alejandro Ortiz, Conductor, Línea E.

La Vida en este mundo parece que se ensaña con los buenos, los imprescindibles.

Los malos parece que ganan, aúllan los malos, gritan los malos porque otra cosa no saben hacer, más que daño.

Porque? es una pregunta que no puedo responder ahora.

Tengo Sentimientos de orfandad porque un hecho así donde se va un ser querido, es también el vacío que deja el interrogante que el ser humano de vez en cuando, se muere, esa costumbre ¡maledeta costumbre!.
Gracias Beto por hacernos mejores personas, por darnos un interés que no sea el mercantil, por hacernos conscientes del otro aún con las diferencias que uno pueda tener, defendernos espalda con espalda, que si estamos unidos tenemos una fuerza descomunal.
En tiempos en donde, es un sálvese quien pueda, en tiempos donde primero yo, segundo yo, y tercero yo, en tiempos donde los malos realizan maldades sin ningún freno.

En estos tiempos más que nunca, debemos estar unidos, en estos tiempos más que nunca el enemigo es común a todos . En estos tiempos es cuando debemos estar espalda con espalda, porque está vez aunque parezca poco, tenemos mucho para perder, pero está vez tenemos mucho para ganar.
A no quedarnos de brazos cruzados, a sacar lo mejor de cada uno, siempre en función de todos.

“Porque los trabajadores estamos cansados de perder”. “Queremos vivir, dignamente, disfrutar de nuestros afectos, de nuestra familia, para seguir aprendiendo”.
Gracias por sacar acciones extraordinarias de cada uno, Gracias por esto que nos enseñaste Abrazo grande.
PD: Beto era el único sindicalista que hasta hace unos años alquilaba, tenía un auto como cualquiera de los afiliados. Eso también era distinto de lo que estábamos acostumbrados. Sindicalistas que viven como empresarios.

Da bronca que siempre se vayan los buenos quizás debemos cambiar la lógica no? Porque para cambiar lo que hay que cambiar se necesita buena gente y Beto además de dirigente, compañero, padre, era un buen amigo, era buena gente. Gracias

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