Acoplando

PANDEMIA 2020: Relación China-Argentina en el nuevo orden mundial. Entrevista a Néstor Restivo.

POR JAIME GALEANO. AUXILIAR, LÍNEA D.

https://youtu.be/Nlvmd3Nv8QY

En febrero de 2020 los medios norteamericanos hablaban de «virus chino», «Chernóbil chino». Pasado medio año la revista inglesa The Economist se pregunta si «China está ganando» . En medio de esta guerra informativa, Acoplando entrevistó al periodista e historiador Néstor Restivo. Especialista en China, responde acerca de los cambios geopolíticos ocurridos a partir de la pandemia mundial y como afectarán las relaciones con Argentina y Latinoamérica.

¿Está en su peor momento diplomático relación entre las potencias China y Estados Unidos?

Yo creo que sí, están en el peor momento de la relación diplomática porque recordemos que desde hace muchos años, desde el principio de los años 70 se habían restablecido los vínculos diplomáticos, aquellas famosas reuniones de Mao y Nixon. A partir de ahí establecieron una mesa de diálogo que funcionó inclusive en esta última disputa comercial, se negociaron cosas pero evidentemente las últimas semanas y meses se tensionó al punto de situaciones muy graves como el cierre de consulados, persecución a diplomáticos, entre otras. Y creo que tiene que ver con una cuestión de coyuntura política como este año es la reelección de Trump que ha elegido a China como chivo expiatorio, esto puede ser pasajero mientras dure el período electoral pero también hay una cuestión más de fondo y estratégica definida a fines del 2017 en el Pentágono, en el sentido de señalar a China y también a Rusia como enemigos y rivales geopolíticos. Por lo tanto, esa rivalidad va existir y la tensión va ir increyendo y, que por lo tanto, podemos decir que es el peor momento de la relación bilateral en términos diplomáticos este 2020.

China en este momento es el principal socio comercial de Estados Unidos. Teniendo en cuenta este aspecto, hay además nuevos problemas globales como el cambio climático, la puja tecnológica, la carrera nuclear, etc. ¿En caso de agudizarse, se puede desatar otra guerra fría?

La relación comercial de Estados Unidos y China es sin dudas la más relevante a nivel global desde hace muchos años no solo por el clásico intercambio de bienes y servicios en exportaciones e importaciones sino por la migración de empresas americanas a China, toda la constitución de las denominada cadenas globales de valor, es decir, la imbricación de una economía con la otra, la cuestión financiera, China posee la mayoría de los bonos del tesoro norteamericano y demás.Todo eso hace una relación muy intensa. El déficit que tiene Estados Unidos con China es gigantesco, es cierto, es un argumento a atender de parte de Trump en su lógica de nacionalismo económico y proteccionismo, superó en algún momento los 300 mil millones de dólares, casi el tamaño de toda la economía Argentina. O sea, es un tema importante el intercambio y el déficit comercial.

Pero la guerra ésta no es sólo comercial por eso se llega a hablar de una especie de nueva guerra fría. La cuestión tecnológica es muy importante. China le sacó ventaja a Estados Unidos en las nuevas tecnologías, todo lo que es 5g, en inteligencia artificial, computación cuántica, robótica, etc., y ahí está la gran pelea de fondo. Hay otras cuestiones más abarcativas, no solamente comercial sino que es una disputa hegemónica. Estados Unidos no quiere perder su lugar de relevancia mundial que lo viene perdiendo mientras China viene creciendo. Todo esto ha dado a producir lo que muchos intelectuales y académicos a pensar un concepto como nueva guerra fría. Por supuesto siempre que se comparan situaciones hay diferencias. En ese momento la unión Soviética era otra cosa, el tema nuclear estaba mucho más en el candelero. Pero sí, lo que estamos viviendo y va durar mucho tiempo es una disputa que se da en todos los terrenos, acá en América Latina también y que podría denominarse como una nueva guerra fría, salvando las distancias de lo que fue el clásico período después de 1945 hasta 1980/90 con la URSS, son modelos diferentes pero igualmente confrontativos.

¿Existe una nueva ruta de la seda?

Así se llama en occidente a esta especie de reactualización de lo que fue esa ruta de la seda hace muchos siglos de intercambio comercial sobre todo en Eurasia, de sedas, marfiles, especias, joyas, etc. desde Oriente hasta occidente que incluso llegó hasta acá por vía marítima a nuestra Región. En China a este proyecto lo llaman iniciativa la franja y la ruta, y es la política exterior más importante del gobierno de Xi Jinping que planteó hace unos años en una gira por Asia Central. Tiene varias aristas, por un lado inversiones en infraestructura, para eso está el Banco Asiático de inversiones en infraestructura, es decir una gigantesca y muy Sui Generis en su formato, planificación de inversiones en puentes, puertos, autopistas, trenes, gasoductos, puertos, etc. Intenta conectar a China con el ámbito que la rodea, primero con el ámbito que la rodea Asia Central y luego con Europa. Ya llegan trenes a Madrid o Londres, Alemania, Sudeste asiáticos desde luego, llegando a África y América Latina. Aunque América Latina es una proyección más que una realidad. O sea, por un lado está la conectividad, y la otra cuestión tiene que ver con seguridad geoestratégica. Al oeste de China hay operaciones de muchos grupos como Al Qaeda, el Ejército Islámico, la agrupación por la liberación de Turkmenistán, tensiones separatistas, fundamentalismos religiosos y desarrollar todos esos territorios en términos de una mejor perspectiva de vida para la gente me parece que es un objetivo de China para aliviar esas tensiones. Tentar menos ese tipo de políticas.

Luego hay una cuestión de garantizarse el suministro de sobre todo petróleo, minerales, alimentos porque las vías de acceso si se agrava un conflicto con Estados Unidos pueden ser complicadas. Por ejemplo, el estrecho de Malaca que es donde pasa gran parte del petróleo mundial. De hecho una de las vías más desarrolladas de la ruta de la seda hasta ahora es la conectividad con Pakistán, aliado de China y la construcción de un puerto muy grande justamente para evitar que los barcos pasen por ese estecho. Por razones de desarrollo social, económico que incluye el propio territorio chino, desarrollar su parte más occidental que está más rezagada de la parte rica de la Costa, geoestratégicas, suministros, etc., la iniciativa de la franja y la ruta son muy complejas, tiene muchas aristas y es la principal política exterior de Xi Jinping.

¿El coronavirus aumentó la tensión o esta escalada es  una continuidad propia de la dinámica de sus intervenciones geopolíticas? 

Sirvió de excusa para acelerar la pelea con Estados Unidos, el hecho que haya surgido en el propio territorio chino, en la ciudad de Wuhán, en la provincia China de Hubei que es comparada con Silicon Valley, en el sentido que es un distrito muy tecnológico, el hecho de haber surgido ahí le sirvió a de excusa a Trump de hablar del virus chino y demás. Yo creo que si no hubiera sido el covid 19 hubieran inventado otra excusa pero es un mecanismo inteligente de parte del gobierno de Trump de culpar a China mas allá de un mal manejo de la crisis que yo creo hizo el gobierno chino al principio con la información y demás. Pero es muy inteligente de parte de Trump y muy jodido también de alentar todo el racismo que sufren los chinos con este tema. Lo vemos en Argentina también, en todos lados, el corona virus fue un camino hábil para agudizar toda la pelea y ganar más simpatías para su lado en esta disputa que tiene con China, pero no fue la causa de la pelea, es todo lo previo que analizamos.

Argentina tiene una posición incómoda en esta contienda. ¿Cómo creés que debe actuar nuestra diplomacia y si el gobierno de Alberto Fernández se está moviendo de manera correcta e inteligente?

Efectivamente, yo creo que no solo Argentina sino que a Latino América en general se le ha acotado mucho el margen de maniobra soberana de su política exterior. Nuestro país debe tener un equilibrio muy delicado debe cuidar en absoluto la relación con China que han sido en mi opinión muy favorables, aunque muy mejorables por cierto. Pero es inocultable que no puede desentenderse de la relación con Estados Unidos. No lo puede hacer por varias razones, una no menor es la deuda externa. La deuda argentina es con instituciones estadounidenses, o controlada por Estados Unidos. Tampoco le conviene a Argentina patear el tablero. Tiene que andar con un equilibrio y yo creo que Alberto Fernández lo está haciendo muy bien pero también hay que entender que el contexto regional no ayuda para nada con todos los gobiernos de derecha y dictaduras inclusive como hay en Bolivia etc. Entonces si antes, cuando hubo coincidencias políticas en la región con el kirchnerismo, el PT en Brasil, el Frente Amplio de Uruguay, Chávez en Venezuela, Correa en Ecuador, no se pudo avanzar más en una integración latinoamericana, imaginémonos a Alberto Fernández ahora solito y solo en la región. Debe moverse con mucho equilibrio, creo que lo está haciendo pero sin descuidar la relación con China. Por ejemplo en el caso del 5g, Chile que es un gobierno de derecha avanzó con Huawei. Entonces Argentina debe avanzar y eso no debe ofender a estados unidos ni afiatar vínculos concretos e inversiones que Argentina necesita si o silo debe hacer con mucho equilibrio. Y está claro que como esto se va agudizar, el margen de maniobra de la diplomacia argentina y latinoamericana va ser más estrecho ahora que antes.

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