CRÓNICAS DE NOCHES (NO) ENUNCIADAS
POR AGUSTINA FORTES, GUARDA LÍNEA A.
¿Qué te pasa, Buenos Aires?
Ya no sos la misma de antes,
Estás triste, agonizante
Sin tango, sin emoción.
Fede cree que no está pasando nada en Buenos Aires. Que nada sucede, que nada se inventa. Que ya no hay grandes hitos ni grandes historias. Nada conmueve. Y que lo que conmueve, o convoca, obedece a la lógica de las redes sociales. El evento pareciera ser escrito para la seguidilla de publicaciones en instagram, por que si no, nunca hubiera sucedido.
Repasamos la historia juntos, intentando descubrir en qué momento dejaron de pasar cosas. Nos preguntamos si lo último fue Cromañón o si, después de eso, algo se cerró para siempre. Como si la ciudad, atravesada por la tragedia, hubiera aprendido a contenerse. A bajar el volumen. A desconfiar de todo lo que parecía demasiado intenso, demasiado multitudinario, demasiado vivo.

Pero… ¿A quién le sirve esto? Vivimos diagnosticandonos neurosis y ansiedades, que terminan encerrándonos en cuatro paredes y eternas pantallas, en vez de invitarnos a buscar, desde la ternura, esa salida colectiva de la que tanto hablamos.
La realidad que nos gusta llamar “2D” —la virtualidad, las redes, los encuentros a través de las pantallas— tomó el control de la cotidianidad. Nos olvidamos de cómo se vive en 3D: la charla cara a cara, lo concreto, lo palpable, el impulso casi instintivo de una caricia.
Esta combinación de hechos es lo que Fede cree que cooptó a la ciudad: succionando su espíritu para convertir la Buenos Aires de Gardel en una Buenos Aires chata, vacía de épica y de historias, corrida del centro de su propio relato.
Yo me niego a esa versión de los hechos. Algo siempre pasa en Buenos Aires. Es la ciudad que no duerme, que respira música, que alimenta a quienes están en una búsqueda constante e insaciable de pequeñas epopeyas del vivir.
En algún rincón recóndito de la ciudad porteña está sucediendo algo, y mi objetivo es encontrarlo. Estoy segura de que ahí descansa el espíritu de la tradición: donde mi abuelo escucha algún tango desde otro plano; donde hay un grupo de pibas jugando a la pelota y pibes haciendose los lindos en una esquina; donde espera un plato de pastas en un bodegón que conserva la receta de Doña Carmen o un barcito en Pompeya que ofrece una porción de pizza y una puerta a otra época.
Fede se fue un mes de viaje y le prometí que, a su vuelta, voy a haber encontrado eso que pasa en Buenos Aires.
Así empieza mi diario de esta búsqueda.
La melodía que acompaña esta crónica es : “¿Qué te pasa Buenos Aires”: todotango.com/musica/tema/1611/Que-te-pasa-Buenos-Aires/
