Acoplando

¿Qué pasó el 19 y 20 de diciembre de 2001?

Por AS, linea B
El 20 de diciembre de 2001, por primera vez en la historia argentina, un gobierno elegido democráticamente cayó producto de una masiva rebelión popular. El 19 de diciembre a la noche el presidente De la Rua declaró el estado de sitio con la intención de frenar los saqueos a los supermercados protagonizados por los desocupados, desesperados por el hambre y los habitantes de las barriadas pobres de once provincias, incluído el Gran Buenos Aires.  La situación angustiante producto de cuatro años de recesión y todo el régimen político que no respondía a las demandas populares provocó masivas movilizaciones populares contra el hambre, la pobreza y la desocupación.
De La Rua no había terminado de anunciar el estado de sitio, cuando el enojo de la población comenzó a escucharse. Miles de personas salieron espontáneamente a las calles, golpeando cacerolas y postes de luz. Las esquinas se llenaron de gente enojada que comenzó a  marchar hacia el centro de la ciudad. Primero el Congreso y luego la Plaza de Mayo se convirtieron en un campo de batalla. ¡Que se vayan todos! era el grito de guerra.
El presidente argentino,  Fernando De la Rua, había ganado las elecciones en una Alianza entre el partido Radical y el Frepaso (fundado en 1990 por un grupo de diputados disidentes del partido Justicialista, llamado Grupo de los 8). Su ministro Domingo Cavallo continúo con el plan económico al servicio del Fondo Monetario Internacional que había implementado el gobierno del presidente Menem, profundizando el cierre de empresas provocando más desocupación, hambre y pobreza.
El 3 de diciembre el ministro Cavallo había decretado el «corralito», que limitaba las extracciones de dinero de los bancos. La derogación de esa medida que expropió a las clases medias para salvar a la banca y cumplir con el Fondo Monetario, fue parte importante de los reclamos de las movilizaciones .
Pan, trabajo, devolución de los ahorros y ¡Que se vayan todos! eran las consignas que unian a un conjunto inorgánico de desocupados, pobres urbanos, juventud y clases medias arruinadas por el gobierno. Con participación de jóvenes de los partidos de izquierda mezclados en la primera línea, no hubo columnas de trabajadores identificados con banderas. La confluencia del «piquete y cacerola» la lucha es una sola, provocó la renuncia del gobierno el 20 de diciembre.
Pasaron luego 5 presidentes en menos de un mes hasta que finalmente el presidente Eduardo Duhalde convocó a elecciones anticipadas luego que la policía asesinara a  Maximiliano Kosteki y Darió Santillán durante la represión a un piquete en el Puente Pueyrredón el 26 de junio de 2002.
Treinta y nueve  muertos a manos de las fuerzas policiales fue el trágico saldo de la histórica rebelión popular que echó al gobierno y puso en jaque al poder.

Aquí nuestro homenaje:

★ Abaca, Elvira. Tenía 46 años y vivía en Cipolletti, provincia de Río Negro. Recibió un escopetazo frente a un supermercado cuando pasaba con su hija. El disparo penetró la zona lumbar y el calibre era policial.
★ Acosta, Graciela. Tenía 35 años, vivía en Santa Fe y militaba en una organización de Derechos Humanos. Estaba con una amiga buscando a sus hijos, cuando se acercó a un supermercado en donde unas mil personas reclamaban comida. Recibió dos impactos de bala, disparados rodilla en tierra por un policía al que su amiga pudo ver perfectamente.
★ Almirón, Carlos «Petete». Tenía 24 años y vivía en Villa Adelina, provincia de Buenos Aires. Estudiaba Sociología y militaba en la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (Correpi). Recibió un disparo policial en el pecho en la esquina de Avenida de Mayo y 9 de Julio. Encabezaba una columna de manifestantes que intentaba reingresar a la Plaza de Mayo.
★ Álvarez Villalba, Ricardo. Tenía 23 años. Fue asesinado en Rosario, provincia de Santa Fe.
★ Arapí, Ramón Alberto. Tenía 22 años y estaba con sus amigos tomando tereré en el Barrio Nuevo de Corrientes. Hasta que ingresó al barrio una camioneta Ford F-100 bordó -sin patente y sin leyendas identificatorias-, con cinco hombres, cuatro con el uniforme de combate azul-celeste de la policía correntina. Trató de esconderse, pero dos policías lo corrieron y alcanzaron. Uno lo golpeó y le pegó un tiro que entró por el pecho y salió por la espalda.
★ Aredes, Rubén. Tenía 24 años y vivía en la Capital Federal. Fue asesinado por la policía mientras participaba en un corte de calle en Ciudad Oculta. Recibió cuatro balas de plomo por la espalda.
★ Ávila, Diego. Tenía 24 años. Fue asesinado en Villa Fiorito, partido de Lomas de Zamora, provincia de Buenos Aires.
★ Benedetto, Gustavo Ariel. Tenía 23 años y vivía en San Justo, provincia de Buenos Aires. Fue a protestar a Plaza de Mayo luego de que el supermercado en donde trabajaba cerrara, tras haber sido saqueado. En la esquina de Avenida de Mayo y Chacabuco recibió un balazo en la cabeza que le provocó la muerte. Fue una de las 60 balas de plomo que se descargaron desde el interior del HSBC, donde prestaba servicios como jefe de seguridad el ex teniente coronel Jorge Eduardo Varando, quien había cometido ejecuciones ilegales en la recuperación del Regimiento de Infantería de La Tablada, en 1989.
★ Campos, Walter. Tenía 16 años. Había pasado parte de su infancia durmiendo en vagones de trenes, trasladándose de ciudad en ciudad, hasta que su familia consiguió una casilla en una villa de Rosario. Esperaba la distribución de cajas de comida junto a cientos de personas frente a un supermercado, cuando un tirador de elite de las Tropas de Operaciones Especiales le disparó a la cabeza y lo mató.
★ Cárdenas, José. Tenía 52 años y vivía con su familia en Merlo, provincia de Buenos Aires. El miércoles 19 fue a la Capital junto a uno de sus hijos. Un agente de la Policía Federal le pegó dos tiros, dejándolo tendido en las escalinatas del Congreso. Su imagen recorrió el mundo. Aquella noche perdió dos litros de sangre. Murió unos meses después.
★ Delgado, Juan. Tenía 24 años y vivía en Rosario. Estaba con otras personas pidiendo alimentos frente a un supermercado. Al rato llegó un camión del gobierno provincial que aparentaba traer comida. Cuando los manifestantes se agolparon alrededor, aparecieron seis móviles policiales que dispararon contra las personas. Juan fue herido con balas de goma cuando huía de la represión: un policía lo tumbó de un cachiporrazo en las piernas, le apuntó con su Itaka pero, como se había quedado sin carga, sacó la pistola reglamentaria y le disparó a quemarropa. Su familia fue hostigada y la entrega del cuerpo fue demorada sin explicaciones.
★ Enriquez, Víctor Ariel. 21 años. Fue asesinado en Almirante Brown, provincia de Buenos Aires.
★ Fernández, Luis Alberto. Tenía 27 años y vivía en San Miguel de Tucumán. Vendía sandías en la vereda, frente a un supermercado. Al reunirse unas personas en el lugar, un gendarme le disparó en la cabeza. Murió dos días después.
★ Ferreyra, Sergio Miguel. Tenía 20 años y vivía en Córdoba. Fue baleado por la policía durante el saqueo a un supermercado del barrio Villa El Libertador. Murió un año después a raíz de una complicación hepática desencadenada por aquella represión.
★ Flores, Julio Hernán. Tenía 15 años. Fue asesinado en Merlo, provincia de Buenos Aires.
★ García, Yanina. Tenía 18 años. Vivía en Rosario. Recibió un disparo mortal en el abdomen cuando, desesperada por los ruidos de una balacera policial, salió a la vereda a buscar a su pequeña hija.
★ Gramajo, Roberto Agustín. Tenía 19 años. Un grupo de jóvenes estaba siendo perseguido por la policía en Almirante Brown, provincia de Buenos Aires. A la corrida tuvieron que sumarse todos los que estaban en la calle, ya que la policía disparaba contra todo lo que encontrara a su paso. Un vecino pudo observar que en una obra en construcción que estaba ubicada en diagonal a su ventana había dos policías escondidos tras las columnas. Uno de ellos disparó con balas de goma para lograr la retirada de los jóvenes, mientras el otro sacó el arma reglamentaria y efectuó tres o cuatro disparos. Uno de los disparos atravesó la cabeza de Roberto, que iba caminando hacia la casa de su tío.
★ Guías, Pablo Marcelo. Tenía 23 años. Fue asesinado en San Francisco Solano, provincia de Buenos Aires.
★ Iturain, Romina. Tenía 15 años y vivía en Paraná, provincia de Entre Ríos. Estaba en el patio de la casa de sus abuelos tomando mate. Quería contarles a sus primos cómo había sido su primer baile en un boliche. La policía había empezado a reprimir a unos trabajadores despedidos del Walmart, que estaba a 300 metros de la vivienda. Una de las balas llegó hasta el patio y le quitó la vida. Fue enterrada con su vestido de 15.
★ Lamagna, Diego. Tenía 27 años, vivía en Lomas de Zamora y era deportista. Cuando vio por Crónica TV que la policía montada le tiraba los caballos a las Madres de Plaza de Mayo, decidió ir a la plaza. Murió después de haber sido herido en el pecho con un perdigón de plomo. Le dispararon policías de civil desde un auto particular.
★ Legendre, Cristian. Tenía 22 años y vivía Merlo, provincia de Buenos Aires. Había cerrado su negocio de artículos navideños por miedo a los saqueos. Salió a la calle y al ver que un comerciante disparaba a la gente que se acercaba a un supermercado le grita que va a terminar matando a alguien. Murió sobre su bicicleta, tras recibir cinco balazos por parte de aquél desquiciado.
★ Lepratti, Claudio «Pocho». Tenía 35 años y vivía en Rosario. Por decisión propia, se había mudado a una villa de la periferia rosarina. Trabajaba en un comedor comunitario, enseñaba murga, filosofía y catequesis. Estaba en la terraza de la escuela cuando el móvil 2270 del Comando de Arroyo Seco se dirigía a reprimir un corte de calles de los vecinos del barrio. Los policías detuvieron el patrullero y empezaron a disparar. Pocho les grita que no tiraran porque allí sólo había pibes comiendo. El proyectil que lo mató ingresó por su garganta. Uno de los efectivos que disparó dijo que lo hizo sin apuntar y que no sabía si tenía balas de goma o de plomo.
★ Márquez, Alberto. Tenía 57 años y había militado toda su vida. Durante la manifestación en el centro porteño, de una camioneta salieron civiles y uniformados que empezaron a disparar indiscriminadamente. Alberto recibió dos balazos en el tórax. Murió en brazos de su mujer. Uno de los autores del crimen fue el comisario inspector Orlando Oliverio, Jefe de Asuntos Internos de la Policía Federal.
★ Moreno, David Ernesto. Tenía 13 años y vivía en Córdoba. Estaba con un amigo en la esquina de un supermercado cuando la policía empezó a disparar contra los vecinos que se agolpaban. La autopsia determinó que fue herido con cinco proyectiles. De la nuca le extrajeron una posta de plomo que pertenecía a un cartucho disparado por una escopeta policial calibre 12/70.
★ Pacini, Marcelo Alejandro. Tenía 15 años. Vivía en Santa Fe, donde policías y medios se encargaron de difundir que el gobierno entregaría bolsones de alimentos. Con sus hermanos esperaba comida en las puertas de un supermercado. Víctor Clemente, un comerciante de la zona, le apuntó con una escopeta y lo mató. La policía provincial allanó la casa del muerto mientras su familia lo velaba.
★ Paniagua, Eloísa Rosa. Tenía 13 años. Había ido con su familia a buscar comida a un supermercado de Paraná, provincia de Entre Ríos. El comisario de la zona había hecho correr la voz de que allí se entregaría mercadería. Al llegar los esperaban policías y gendarmes. La bala entró por la parte superior de la cabeza y salió por la boca.
★ Pedernera, Sergio. Tenía 16 años y vivía en Córdoba. Se encontraba en la calle buscando comida para su familia en el marco de los reclamos masivos frente a los supermercados. Recibió una bala policial en el tórax que le produjo una paraplejia. Un año después murió estando internado en un hospital.
★ Pereyra, Rubén. Tenía 20 años. Vivía en Rosario y era cartonero. Fue baleado por la policía, mientras esperaba un camión que llevaría alimentos al barrio.
★ Ramírez, Damián Vicente. Tenía 13 años y vivía con su familia en Ciudad Evita, partido de La Matanza. Fue asesinado de un balazo en el cuello en la esquina de Maciel y Cristianía, Gregorio de Laferrère. Murió en brazos de su madre y a la vista de sus hermanos pequeños. Un comerciante había disparado con su escopeta desde el techo de su negocio, matando a dos transeúntes.
★ Ríos, Sandra. Fue asesinada durante la pueblada del 19 y 20 de diciembre. Sin más datos.
★ Riva, Gastón Marcelo. Tenía 30 años, trabajaba con su moto en una mensajería y era padre de tres niños. Lo mataron en Avenida de Mayo y Tacuarí. Recibió un disparo en el pecho proveniente de un grupo de policías que tiraban a mansalva. Su mujer se enteró por televisión. Al tiempo sus compañeros de trabajo se organizaron gremialmente e impusieron la fecha en que asesinaron a Gastón como «el día del motoquero».
★ Rodríguez, José Daniel. Tenía 25 años y vivía en Paraná, provincia de Entre Ríos. Trabajaba en un merendero comunitario y militaba en la Corriente Clasista y Combativa. El miércoles 19 fue al Walmart, donde se concentraron cientos de personas que recibieron comida enviada por el gobierno provincial. Apareció diez días después en una zanja, baleado, golpeado y quemado. Su familia nunca recibió el cuerpo.
★ Rosales, María. Tenía 28 años. Fue asesinada en Lomas de Zamora, provincia de Buenos Aires.
★ Salas, Ariel Maximiliano. Tenía 30 años y vivía en Ciudad Evita, partido de La Matanza. Bajaba de un colectivo cuando fue asesinado junto a Damián Vicente Ramírez en la esquina de Maciel y Cristianía, Gregorio de Laferrère.
★ Spinelli, Carlos Manuel. Tenía 25 años y vivía en Pablo Nogués, provincia de Buenos Aires. Fue asesinado desde un Gol blanco durante las jornadas del 19 y 20 de diciembre.
★ Torres, Juan Alberto. Tenía 21 años y vivía en Corrientes. Murió tras recibir un impacto de arma de fuego en la zona abdominal.
★ Vega, José. Tenía 19 años. Fue asesinado en el partido de Moreno, provincia de Buenos Aires.
★ Villalba, Ricardo. Tenía 23 años y vivía en Rosario. Resultó gravemente herido al recibir un tiro en un ojo mientras los vecinos pedían alimentos frente a un autoservicio. Murió el 23 de diciembre.
Fuente: diario Tiempo Argentino.
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