Acoplando

Por Gisela Commiso, lesbiana, militante de la secretaría de género, auxiliar en la línea E.

Desde la Secretaría de Género de AGTSyP dialogamos con Francisco “Pancho” Quiñones Cuartas, Director del Bachillerato Popular travesti/trans Mocha Celis, Presidente de la Asociación del Mocha Celis y Licenciado en Comunicación Audiovisual. 

-¿En qué consiste el proyecto del Bachillerato Popular Mocha Celis y cómo fue armada la propuesta?

-El Bachillerato nació el 11 de noviembre del año 2011, de la mano de un grupo de activistas y con la presencia de Lohana Berkins, que fue quien le dio el nombre al espacio, en conmemoración de una travesti tucumana que fue asesinada por la policía.

Pancho nos cuenta, además, que tanto esta compañera como muches otres compañeres travestis y trans, no saben leer ni escribir, y que su expectativa de vida es de 35 años. En este sentido, el espacio del Mocha no sólo abarca lo educativo (como contribuir a poder finalizar los estudios primarios y secundarios), sino que lleva adelante un abordaje integral para la población travesti/trans como es el acceso a la salud con profesionales, el acceso a la vivienda, y el acceso al trabajo, ya que muchas veces la única salida es el sistema prostituyente y algunes se consideran trabajadores sexuales. En el espacio, les compañeres cuentan también con asesoramiento en el acceso a la justicia y a los trámites para que puedan gestionar su DNI. 

«Reconocer es reparar», afirma el director del Mocha al referirse a la lucha de les compañeres travestis y trans que pudieron superar la expectativa de vida de 35 años, y que exigen una reparación histórica por todas las violencias policiales y estatales. Esto también es una urgencia social. 

-¿Cómo fue enfrentar los cuatro años que duró el macrismo?

-En este período, el Mocha Celis pasó a ser un espacio de resistencia. Tanto este bachiller como el que existe en Tucumán, son los únicos que tienen una mirada integral hacia la población travesti/trans, y ninguno de los dos está considerado por las actuales políticas públicas. Al gobierno de la Ciudad se le exigió el boleto estudiantil para les compañeres, junto con un sostenimiento económico para el espacio e incluso un espacio propio, ya que el bachillerato funciona hoy en día en la Mutual Sentimiento (Federico Lacroze 4185, 5to piso, CABA). El Gobierno hizo oídos sordos a estos pedidos; de hecho, a la hora de realizar despidos, desde el macrismo no dudaron en elegir a dos compañeras trans con el criterio de «despedir a les que no tienen hijes”, sin tener en cuenta que una de estas compañeras tenía dos niñes a cargo.

Pancho resalta la importancia de que cada compañere gay, lesbiana o incluso las personas heterocis aliades, pongan de manifiesto en sus espacios laborales y con la responsabilidad política que este tema requiere, que las personas travestis y trans deben poder acceder al trabajo estatal y privado. 

-¿Cómo se dio la conformación del Teje Solidario y el Teje Poético?

-En el marco de esta cuarentena en la cual la población travesti/trans es una de las más golpeadas, nace el Teje Solidario. Se lleva adelante con una organización interna, en primer lugar recibiendo donaciones, y luego trabajando con voluntaries para realizar los armados de bolsones y poder alcanzarles estos mismos a les compañeres. En este sentido y en distintos barrios, se empiezan a tejer redes entre vecines (siempre respetando la distancia social). Se realizan compras de alimentos para les compañeres travestis/trans que viven en una misma cuadra, pero quizás sus vecines no lo sabían antes de esto. Y así se comienzan a tejer vínculos amistosos, creando ciudadanía, armando comunidades y al mismo tiempo construyendo  visibilidad. Desde aquí nace el libro Teje Poético junto con la editorial Puntos Suspensivos Ediciones, que es dirigida por dos varones trans, y Somos Centelleantes, que es una colectiva poética, transfeminista y autogestiva. Este libro está conformado por distintas expresiones poéticas de personas LGBTNBIQA+ (entre elles estudiantes del Mocha), con el fin de recaudar fondos que serán destinados para sustentar al bachillerato. Es un proyecto en el que se refleja la construcción poética trava y disidente, como una forma más de resistencia ante el sistema CisHeteronormativo.

Luego de este lanzamiento, su director nos comenta que se acercaron muches compañeres al bachillerato. Actualmente, el 60% de sus estudiantes son personas travestis y trans, y en las aulas pasaron de ser 30 compañeres a 70 por curso. 

La convocatoria a seguir sumando donaciones para el bachillerato mocha Celis está abierta y lo podés hacer ingresando a su sitio web, donde también podés comprar el libro El Teje Poético.

Instagram: @mochacelis

Web: http://www.bachilleratomochacelis.edu.ar/

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